ABRAHAM, EL HOMBRE QUE CONFIÓ EN DIOS.
Con él comienza la historia del pueblo de Israel.
Abraham era un pastor seminómade que vivía en la ciudad de Ur de Caldea, al sur de la Mesopotamia, junto a su mujer Sara, su familia y sus pequeños rebaños de cabras y ovejas. Era el jefe de su clan, y se trasladaba con su gente de una zona a otra en busca de mejores pasturas para los animales.
Todas las religiones de los pueblos de la antiguedad eran politeístas: los hombres creían en la existencia de varios dioses, a los que acudían para pedir cosas distintas. Abraham conocía estas grandes religiones, pero algo maravilloso pasó un día en su vida: Dios, el Dios único y verdadero, lo llamó y lo invitó a una gran aventura:
"El Señor dijo a Abraham: Deja tu tierra natal y la casa de tu padre y ve al país que yo te mostraré. Yo haré de ti una gran nación y te bendeciré; engrandeceré tu nombre y serás unas bendición (...) y por ti serán bendecidos todos los pueblos de la tierra.
Abraham partió como Dios se lo había ordenado (...) tomó a su esposa Sara, a su sobrino, Lot, con todos los bienes que tenía y todas las personas que había reunido, y se encaminó hacia la tierra de Canaán" (Gn 12, 1-5).
Actividad:
El apóstol Pablo en el Nuevo Testamento hace reiterados elogios a la fe de Abraham. Lean Rom 4, 18-25 y hagan una síntesis de las características de la fe de Abraham.
Abraham deja todo lo que tiene y se dirige hacia un lugar incierto apoyado solamente en la confianza en ese Dios que le habló. Esta actitud de fe la mantiene a lo largo de toda su vida, aun en medio de pruebas y dificultades. Él confía en Dios y se pone en camino, es el primero en creer, por eso es llamado "el padre de la fe" o "padre de todos los creyentes".
Cuando Abraham y su gente llegaron a la tierra prometida por Dios, se establecieron sucesivamente en distintas ciudades. Abraham era allí un extranjero. Las cosas no fueron fáciles en su vida. Fue expulsado de algunos lugares en donde se asentaba para dar mejores pastos a sus animales, lo acecharon muchos peligros durante las marchas, y además era ya un hombre viejo y no tenía descendencia porque su mujer era estéril. Sin embargo, Abraham confió en Dios y fue un hombre profundamente religioso.
Dios le había prometido que sería padre de un gran pueblo. ¿Quienes serían sus descendientes a los que Dios les prometía esa tierra en herencia?.
"Yo soy el Dios todopoderoso. Camina en mi presencia y sé irreprochable. Yo haré una alianza contigo... Tu serás el padre de una multitud de naciones. Y ya no te llamarás más Abram: en adelante tu nombre será Abraham, para indicar que yo te he constituido padre de una multitud de naciones. Estableceré una alianza contigo y con tus descendientes a través de las generaciones. Mi alianza será una alianza eterna y así yo seré tu Dios y el de tus descendientes. Yo te daré en posesión perpetua a ti y a tus descendientes esta tierra donde ahora resides..." (Gn 17, 1-8)
"Señor, respondió Abraham, ¿Para qué me darás algo si yo sigo sin tener hijos? Dios lo llevó afuera y le dijo: Mira hacia el cielo y si puedes cuenta las estrellas. Y añadió, así de grande será tu descendencia. Abraham creyó en el Señor, y el Señor se lo tuvo en cuenta para su justificación" (Gn 15 2-6)
Actividad Grupal: Luego de la lectura del libro, escriban una oración por la paz de todos los hombres donde le piden a Dios el don de la unidad en el amor.
¡Assalamu álaikom!
¡Shalom áleikhem!
¡La paz sea con ustedes!
Estos son los saludos de las tres religiones (cristianismo, judaísmo e islamismo). Esperemos que se hagan realidad y se depongan las armas para vivir en la paz de Dios.



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