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Espacio de 2º Año, Colegio María Auxiliadora San Luis. "Si quieres una vida alegre y tranquila procura estar siempre en gracia de Dios..." San Juan Bosco.

miércoles, 19 de agosto de 2015

JOSÉ, EL SOÑADOR Y COMENZAMOS CON LA UNIDAD Nº3


Israel tenía una especial predilección por su hijo José, al que llenaba de privilegios. Sus hermanos le tenian mucha envidia, y hasta llegaron a odiarlo. José era un chico muy especial: a menudo tenía sueños y los compartía con sus hermanos y su padre. Un día soñó que se inclinaban ante él y lo servían, lo que hizo aumentar la rabia de sus hermanos. Por lo tanto decidieron matarlo y lo llevaron al campo para darle muerte. Pero estando allí sintieron algo de pena, y optaron por venderlo a una caravana de peregrinos que se dirigía al país de Egipto.


Los hermanos hicieron creer a Israel que José había muerto atacado por una fiera y éste sufrió un profundo dolor. Mientras tanto, José era vendido en Egipto a un Capitán de la guardia del Faraón.
La vida en Israel continuó para todos, y el pueblo se hizo cada vez más numeroso. A menudo surgían dificultades entre las tribus, peleas, infidelidades de algunos israelitas que se olvidaban de Dios y su promesa y comenzaban a adorar a dioses falsos.
En aquella época, toda la región sufrió un tiempo de gran sequía por lo que los israelitas tuvieron que migrar hacia mejores tierras. Fue así como llegaron a Egipto en busca de alimentos y mejor suerte.
Allí, José había llegado a ser muy importante y un hombre de confianza del Faraón, ya que tenía grandes dotes para interpretar los sueños y predecir a partir de ellos las cosas que sucederían en el país. Cuando los hijos de Israel llegaron al palacio del Faraón a pedir alimentos, fueron reconocidos por José:
"José no podía contener su emoción (...) y dijo a sus hermanos: 'Yo soy José. ¿Es verdad que todavía mi padre vive?'. Pero ellos no pudieron responderle, porque al verlo se quedaron pasmados. Entonces José volvió a decir a sus hermanos: 'Acérquense un poco más'. Y cuando ellos se acercaron añadió: 'Si, yo soy José, el hermano de ustedes, el mismo que vendieron a los egipcios. Ahora no se aflijan ni sientan remordimiento por haberme vendido...' (Gn 45, 3-5).
José, en un gran gesto de amor, los perdonó y les brindó toda la ayuda que necesitaban, mandándoles que volvieran a la tierra de Canaán a buscar a su padre y traerlo junto a él.
De esta manera los descendientes de Abraham se instalaron en Egipto donde vivieron durante muchos años.

- Respondemos:


¿Podés describir la personalidad de José, sus características y actuar frente a los demás?


Unidad 3: "Moisés el Liberador del Pueblo"

La esclavitud en Egipto
Con el correr de los años, los israelitas se multiplicaron y comenzaron a ser muy numerosos en la tierra de Egipto. En el año 1300 aC, el Faraón egipcio, por medio a que siguieran creciendo y pudieran superar a su propio pueblo, comenzó a someterlos a la esclavitud.

Los israelitas vivían agobiados y afligidos, condenados a realizar trabajos forzosos y en condiciones de vida inhumanas: preparación de la arcilla, fabricación de ladrillos y tareas agrícolas.
Después los afligieron con una carga aún más dura: decretaron la muerte para todos los hijos varones de los israelitas, impidiendo que siguieran multilicándose.
La situación era muy dificil para el pueblo e imploraba al Dios de Abraham que actuara en su defensa para liberarlos de sus opresores.
Un día nació un niño, que al igual que sus hermanos israelitas estaba condenado a morir. Como su madre vio que era muy lindo, sintió un profundo dolor y decidió abandonarlo en una cesta para que flotara en el río Nilo hasta que fuera encontrado por alguien. Ella sabía que la hija del Faraón solía bañarse todos los días en el río y esperaba que fuera ella quien lo rescatase de las aguas. 

Y así sucedió. El niño fue llevado a vivir a la corte del Faraón y fue llamado con el nombre de Moisés que significa: "rescatado de las aguas". Allí recibió una esmerada educación.
Un día siendo mayor, se dio cuenta de la cruel situación en la que vivían sus hermanos sometidos, y estando en el campo de trabajo, mató a un capataz egipcio que golpeaba duramente a un israelita.

Esto lo obligó a huir del palacio del Faraón para no ser denunciado y ejecutado, y se refugió en el desierto, en donde se empleó de pastor a las órdenes de un habitante de la región.
El pueblo de Israel sufría en Egipto y clamaba a Dios por justicia. Y Dios escuchó el clamor de los oprimidos e intervino para rescatar a su pueblo.

La elección de Moisés.

Un día, mientras Moisés estaba con su rebaño, vio una zarza que ardía sin consimirse. Se acercó extrañado y escuchó la voz del Señor:
" '¡Moisés, Moisés!. 'Aquí estoy', respondió él. Entonces Dios le dijo: 'quítate las sandalias porque el suelo que estás pisando es una tierra santa'. Luego siguió diciendo: 'yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob'. Moisés se cubrió el rostro porque tuvo miedo de ver a Dios.
'Yo he visto la opresión de mi pueblo que está en Egipto, y hé oído los gritos de dolor. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. Por eso he bajado a librarlos del poder de los egipcios y hacerlos subir a una tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel... Ahora ve, yo te envío al Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, a los israelitas' ". (Ex 3, -10)
Moisés le responde al Señor:
" ' ¿Quién soy yo para presentarme ante el Faraón y hacer salir a los israelitas de Egipto?'. 'Yo estaré contigo', le dijo Dios, 'y esta será la señal de que soy yo el que te envía: después que hagas salir de Egipto al pueblo, ustedes darán culto a Dios en esta montaña.'
Moisés dijo a Dios: 'si me presento ante los israelitas y les digo que el Dios de sus padres me envió a ellos, me preguntarán cuál es su nombre. Y entonces, ¿qué les responderé?'. Dios dijo a Moisés 'Yo soy el que soy'.
Luego añadió: 'tu hablarás así a los israelitas: 'Yo soy, me envió a ustedes'. Este es mi nombre para siempre, y así seré invocado en todos los tiempos futuros... Tu irás a presentarte al rey de Egipto y le dirás: 'El Señor, el Dios de los hebreos, vino a nuestro encuentro. Y ahora tenemos que realizar una marcha de tres días por el desierto, para ofrecer sacrificios al Señor, nuestro Dios.' Ya sé que el rey de Egipto no los dejará partir, si no es obligado por la fuerza. Pero yo extenderé mi mano y castigaré a Egipto, realizando ante ellos toda clase de prodigios. Así él los dejará partir". (Ex 3, 11-15. 18-20).
Moisés dudó mucho antes de aceptar la misión " '¿Y si se niegan a creerme?... Perdóname, Señor, pero yo no he sido nunca un apersona elocuente. Yo soy torpe para hablar y me expreso con dificultad... Encomienda a otro a esta misión'. Pero el Señor le dijo: 'Ahora ve, yo estaré siempre contigo, te asistiré siempre que hables y te indicaré lo que tienes que decir' " (Ex 4, 1.10- 15)
Moisés acepta la dificil misión y parte a presentarse al Faraón. En el camino encuentra a su hermano Aaron que le sale al encuentro para ayudarlo.

Las cosas que nos esclavizan:
Hoy, para nosotros los egipcios y el Faraón significan en nuestro corazón las cosas que nos impiden salir y caminar hacia la verdadera libertad. ¿Qué te esclaviza hoy? ¿Qué cosas no te dejan verdaderamente libre?

- Realiza un dibujo que represente aquello que hoy nos esclaviza y que no nos deja ser verdaderamente libres.
- Traer para la proxima clase, recortes de noticias que representen algún tipo de esclavitud. y respondemos: ¿Qué se puede hacer para liberar a nuestros hermanos de la esclavitud en la que se encuentran? ¿Qué acciones concretas pueden realizar ustedes

martes, 30 de junio de 2015

ISAAC, EL HIJO DE LA PROMESA - JACOB Y EL PUEBLO DE ISRAEL




El tiempo pasaba y el hijo de la promesa no llegaba.
Abraham decide elegir a uno de sus criados, Ismael, el hijo que habia tenido con su esclava Agar para que éste sea su descendiente. Pero Dios vuelve a dirigirse a Abraham y le dice: "... tu esposa Sara te dará un hijo, al que pondrás por nombre Isaac. Yo estableceré mi alianza con él y con su descendencia..." (Gn 17, 19).
Parecía una promesa imposible de cumplir, debido a la edad avanzada de Abraham y su esposa. Pero pese a todo, él vuelve a creer en Dios. Y la promesa de Dios finalmente se cumple: Abraham y Sara tienen un hijo al que llaman Isaac. Dios premia con el hijo la fe inquebrantable del patriarca que aprendió a esperar en él, aun contra toda esperanza.



Pero el momento más dificil de la vida de Abraham llega cuando Dios pone a prueba su fe y su confianza, y le pide que le ofrezca su hijo único en sacrificio:
"¡Abraham!, le dijo. Y él respondió: Aquí estoy. Entonces Dios le siguió diciendo: toma a tu hijo único, el que tanto amas, a Isaac, ve a la región de Moria, y ofrécelo en holocausto sobre la montaña que yo te indicaré". (Gn 22, 1-2).
¡Qué palabras tan dificiles de comprender! ¿Cómo podía ser que Dios, el Dios único y verdadero, también quisiera que se le ofrecieran sacrificios humanos como los demás dioses de los paganos? ¿Cómo podía ser que Dios le quitara aquello que le había dado como fruto de una promesa? Pero la fe de Abraham no vacila. Él cree en Dios a pesar de lo incomprensible que le resultan sus mandatos.



A la mañana siguiente partió con su hijo y dos criados, tomando todo lo necesario para el sacrificio. Al tercer día llegaron al lugar indicado por Dios y comenzaron a subir la montaña. Abraham recogió las leñas que necesitaba y las cargó sobre su hijo. En el camino, Isaac preguntó:
"¿Dónde está el cordero que ofreceremos? A lo que su padre respondió: Dios proveerá el cordero para el sacrificio.
Cuando llegaron al lugar, Abraham erigió un altar, dispuso la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso sobre la leña del altar. Luego levantó su mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo. Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo: ¡Abraham, Abraham!... No pongas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas ningún daño. Ahora sé que temes a Dios, porque no me has negado ni siquiera a tu hijo único. Al levantar la vista, Abraham vió a un carnero que tenía los cuernos enredados en una zarza. Entonces tomó el cordero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo" (Gn 22, 9-13).


 Abraham comprendió que el Señor es un Dios bueno, que no quiere la muerte de los hombres, que sus designios se presentan a veces como muy misteriosos pero que vale la pena guiarse siempre por su Palabra, confiar y creer en él.
Los descendientes de Abraham se fueron multiplicando a lo largo de los años. Esta fe que nació en el corazón de Abraham el primero de los patriarcas, fue transmitida a través de las generaciones. A partir de él comenzó a formarse un gran pueblo, que junto con la fe en el único Dios heredó la promesa que el Señor había hecho a Abraham: una descendecnia numerosa y la posesión de la tierra.


El significado del nombre Isaac: es "Dios nos sonríe"

A través de los siguientes pasajes bíblicos, investigamos, leemos y realizamos una breve reseña:

1- El nacimiento de Isaac: Gn 21, 1-8
2- El sacrificio de Isaac: Gn 22, 1-19
3- El matrimonio con Rebeca: Gn 24, 64- 67
4- La renovación de la alianza: Gn 26, 23- 25

Reflexionamos juntos...


JACOB Y EL PUEBLO DE ISRAEL

Isaac se casó con Rebeca. Tuvieron dos hijos gemelos que nacieron uno inmediatamente después del otro, tanto que el segundo venía aferrado del talón de su hermano. El primero se llamó Esaú, y el segundo Jacob.
Esaú, el primogénito, era el preferido de su padre. Era un hombre de campo, cazador, de caracter fuerte y enérgico. Jacob era más débil que su hermano y se dedicaba a cuidar las ovejas.
Ambos hermanos crecieron en la fe de sus padres, confiando en la promesa hecha por Dios a Abraham y que fue transmitida a través de las generaciones. Era obvio que esta promesa sería heredada por Esaú, el mayor de los hijos, quien a la muerte de su padre se convertiría en el nuevo patriarca.

Un día, cuando Isaac era ya viejo y no podía ver, llamó a Esaú y le dijo: "vé al campo y caza algún animal para preparar una comida. Luego te bendeciré para que seas mi heredero". Rebeca, la madre, escuchó las palabras de su esposo y mientras Esaú estaba en el campo, tomó a Jacob y lo preparó para que ocupara el lugar de su hermano. Como Esaú era velludo y fuerte y Jacob lampiño, Rebeca cubrió el cuerpo de su hijo con piel de cabrito y lo mandó a donde estaba su padre, llevandole un plato de lentejas.
Isaac no reconoció el engaño. Después de probar la comida, bendijo a Jacob en lugar de Esaú.


Jacob hizo trampa y robó la bendición de su padre. Esto era algo muy serio, porque una vez dada la bendición ni el mismo Isaac podía retirarla. Jacob tuvo que irse de su casa a vivir en un país lejano. Allí recorrió un largo camino de dolor y obediencia y descubrió paso a paso lo que Dios quería de él.
Jacob se fue a vivir a la casa de su tío Labán, quien en un principio parecía amable y hospitalario, pero luego engañó a Jacob burlándose de él.
Después de un tiempo, Jacob decidió volver a su casa para hacer las paces con Esaú. Estaba preocupado por lo que podría suceder cuando se encontraran.
Una noche, durante su viaje, algo muy extraño le sucedió a Jacob: un hombre se apareció a mitad de la noche y luchó con él hasta el amanecer.
Era más fuerte y le quebró la pierna durante el combate. El extraño dijo a Jacob: "déjame ir porque ya está amaneciendo. Pero Jacob le contectó: No te soltaré si antes no me bendices. El otro le preguntó: ¿Cómo te llamas?. Jacob, respondió. Él añadió: en adelante no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres y has bencido. Jacob le rogó: Por favor, dime tu nombre. Pero él respondió: ¿Cómo te atreves a preguntar mi nombre?. Y allí mismo lo bendijo" (Gn 32, 27-30).
Dios se manifestó infinitamente misericordioso con él y lo hizo padre de doce hijos, quienes dieron origen a las doce tribus del pueblo de Israel: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Dan, Neftalí, Gad, Aser, Iscar, Zab, José y Benjamín. Cada tribu ocupó una porción de la tierra prometida e intentó vivir fiel a la alianza de amor que Dios había hecho con sus padres.

- Respondemos:
¿Con quién lucha Jacob? ¿Contra sí mismo? ¿Contra Dios?

- Para profundizar:
Gn 25, 27-34
Gn 27, 1-38
Gn 29, 30-31

- Reflexionamos:



jueves, 25 de junio de 2015

Unidad 2

ABRAHAM, EL HOMBRE QUE CONFIÓ EN DIOS.



Con él comienza la historia del pueblo de Israel.
Abraham era un pastor seminómade que vivía en la ciudad de Ur de Caldea, al sur de la Mesopotamia, junto a su mujer Sara, su familia y sus pequeños rebaños de cabras y ovejas. Era el jefe de su clan, y se trasladaba con su gente de una zona a otra en busca de mejores pasturas para los animales.
Todas las religiones de los pueblos de la antiguedad eran politeístas: los hombres creían en la existencia de varios dioses, a los que acudían para pedir cosas distintas. Abraham conocía estas grandes religiones, pero algo maravilloso pasó un día en su vida: Dios, el Dios único y verdadero, lo llamó y lo invitó a una gran aventura:
"El Señor dijo a Abraham: Deja tu tierra natal y la casa de tu padre y ve al país que yo te mostraré. Yo haré de ti una gran nación y te bendeciré; engrandeceré tu nombre y serás unas bendición (...) y por ti serán bendecidos todos los pueblos de la tierra.
Abraham partió como Dios se lo había ordenado (...) tomó a su esposa Sara, a su sobrino, Lot, con todos los bienes que tenía y todas las personas que había reunido, y se encaminó hacia la tierra de Canaán" (Gn 12, 1-5).


Actividad:
El apóstol Pablo en el Nuevo Testamento hace reiterados elogios a la fe de Abraham. Lean Rom 4, 18-25 y hagan una síntesis de las características de la fe de Abraham.

Abraham deja todo lo que tiene y se dirige hacia un lugar incierto apoyado solamente en la confianza en ese Dios que le habló. Esta actitud de fe  la mantiene a lo largo de toda su vida, aun en medio de pruebas y dificultades. Él confía en Dios y se pone en camino, es el primero en creer, por eso es llamado "el padre de la fe" o "padre de todos los creyentes".
Cuando Abraham y su gente llegaron a la tierra prometida por Dios, se establecieron sucesivamente en distintas ciudades. Abraham era allí un extranjero. Las cosas no fueron fáciles en su vida. Fue expulsado de algunos lugares en donde se asentaba para dar mejores pastos a sus animales, lo acecharon muchos peligros durante las marchas, y además era ya un hombre viejo y no tenía descendencia porque su mujer era estéril. Sin embargo, Abraham confió en Dios y fue un hombre profundamente religioso.
Dios le había prometido que sería padre de un gran pueblo. ¿Quienes serían sus descendientes a los que Dios les prometía esa tierra en herencia?.
"Yo soy el Dios todopoderoso. Camina en mi presencia y sé irreprochable. Yo haré una alianza contigo... Tu serás el padre de una multitud de naciones. Y ya no te llamarás más Abram: en adelante tu nombre será Abraham, para indicar que yo te he constituido padre de una multitud de naciones. Estableceré una alianza contigo y con tus descendientes a través de las generaciones. Mi alianza será una alianza eterna y así yo seré tu Dios y el de tus descendientes. Yo te daré en posesión perpetua a ti y a tus descendientes esta tierra donde ahora resides..." (Gn 17, 1-8)
"Señor, respondió Abraham, ¿Para qué me darás algo si yo sigo sin tener hijos? Dios lo llevó afuera y le dijo: Mira hacia el cielo y si puedes cuenta las estrellas. Y añadió, así de grande será tu descendencia. Abraham creyó en el Señor, y el Señor se lo tuvo en cuenta para su justificación" (Gn 15 2-6)


Actividad Grupal: Luego de la lectura del libro, escriban una oración por la paz de todos los hombres donde le piden a Dios el don de la unidad en el amor.

¡Assalamu álaikom!
¡Shalom áleikhem!
¡La paz sea con ustedes!

Estos son los saludos de las tres religiones (cristianismo, judaísmo e islamismo). Esperemos que se hagan realidad y se depongan las armas para vivir en la paz de Dios.

miércoles, 17 de junio de 2015

¿Qué es la adolescencia?

Hasta ahora sólo conocíamos el mundo de la niñez. Nuestra vida se desarrollaba en las aguas tranquilas de la infancia. Quizas con ciertos cambios a nuestro alrededor, algunos que nos gustaron y otros que no. Pero todo transcurría en el entorno calmo de la vida de un niño o de una niña, tratados como tales. Pero un día, algo comenzó a gestarse en nuestro interior, como una voz que nos llamaba y nos invitaba a salir de la infancia y a ponernos en camino hacia una realidad distinta. ¿Por qué tenemos que dejar ese mundo cálido de la niñez? ¿Hacia dónde se nos invita a caminar? ¿Cuál es la realidad que nos espera? ¿Qué peligros y amenazas tendremos que enfrentar? ¿Quién nos protegerá en este camino?

Leamos los siguientes textos:

"Es el momento del descubrimiento de sí mismo y del propio mundo interior; el momento de proyectos generosos; momento en el que brota el sentimiento del amor, así como los impulsos biológicos de la sexualidad, del deseo de estar juntos; momento de una alegria particularmente intensa, relacionada con el embriagador descubrimiento de la vida. Pero también es a menudo la edad de los interrogantes más profundos, de búsquedas angustiosas, incluso frustrantes, de desconfianza de los demás y de peligrosos repliegues sobre sí mismos; a veces también la edad de los primeros fracasos y de las primeras amarguras..." (Juan Pablo II)

"La adolescencia es incertidumbre. El adolescente debe dejar de ser niño para resucitar a otra cosa, acaso un hombre, acaso una mujer, pero sin saber cómo, por qué y las más de las veces para qué".

"... Este momento de la vida de ustedes en que se juega hoy lo que será su futuro, se manifiesta como una invitación a querer ser lo que son llamados a ser, y a poner en práctica los medios para lograrlo mediante su esfuerzo personal... Para que ustedes crezcan verdaderamente, deben decidirse a aceptar el trabajo de hacerse hombres y en la medida que se moldeen van a sentir la alegría que produce la satisfacción interior de vivir de acuerdo a su misión".


Respondamos:
- ¿Con qué frases te sentis más identificado?
- ¿por qué la adolescencia es un tiempo importante en la vida?
- ¿qué opinás de la frase "la edad del pavo"?
- ¿Cuál es el sentimiento que vive con más fuerza en tu corazón?

No basta con mirar las cosas que tengo ni las que hago para poder definir quién soy. No basta escuchar lo que los otros dicen de mí, lo que opinan mis padres y mis amigos ¡Soy eso y mucho más! ¡Cuántas cosas se esconden en mi corazón, cosas que nadie conoce o entiende... cosas que de a ratos yo también desconozco! Soy mucho más de lo que pienso, soy mucho más de lo que siento, soy mucho más de lo que sueño... 

Actividad Nº1: La Historia de mi Vida 

Los invito a meditar y profundizar lo que estás viviendo en este momento de tu historia, a compartirlo junto a tus compañeros y descubrir el sentido que tienen las cosas que les pasan. Lo haremos escuchando otras historias, otras vidas que arrojen luz sobre las nuestras: "La Historia de los Patriarcas".

¿Quienes son los Patriarcas?
Llamados por Dios para guiar a su pueblo.
Desde el principio de la historia humana, Dios autorizó al hombre perfecto a cuidar de la Tierra y tener en sujeción a sus criaturas. (Ge 1:26-28.) Después de la rebelión del hombre, en particular a partir del Diluvio, se desarrolló y consolidó un sistema patriarcal de administración. Dirigía y administraba la vida familiar y la propiedad, e imponía normas de conducta.
Los Patriarcas iban en un camino recto y honesto con Dios. Al ir en un sendero recto hacia la voluntad de Dios, los Patriarcas iban directamente hacia la esencia de Dios.
De las acciones de cada uno de los Patriarcas, aprendemos un aspecto diferente para el servicio al Todopoderoso, debido a que cada uno de ellos ilumina de una manera característica que debemos tratar de incorporar a nuestras propias vidas.

jueves, 11 de junio de 2015

Presentación del Blog

Un cálido saludo de bienvenida a los alumnos de 2° Año del Colegio María Auxiliadora. Así nos conocimos y presentamos:








Luego de conocernos un poquito, reflejamos nuestros deseos como grupo para este año 2015...







Resumen de anhelos representados en el pizarrón:






Pasamos una mañana amena, alegre y cargada de ganas de seguir en este camino que nos abre 2° año. Gracias a Nuestra Auxiliadora por bendecir este momento de encuentro.