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Espacio de 2º Año, Colegio María Auxiliadora San Luis. "Si quieres una vida alegre y tranquila procura estar siempre en gracia de Dios..." San Juan Bosco.

martes, 30 de junio de 2015

ISAAC, EL HIJO DE LA PROMESA - JACOB Y EL PUEBLO DE ISRAEL




El tiempo pasaba y el hijo de la promesa no llegaba.
Abraham decide elegir a uno de sus criados, Ismael, el hijo que habia tenido con su esclava Agar para que éste sea su descendiente. Pero Dios vuelve a dirigirse a Abraham y le dice: "... tu esposa Sara te dará un hijo, al que pondrás por nombre Isaac. Yo estableceré mi alianza con él y con su descendencia..." (Gn 17, 19).
Parecía una promesa imposible de cumplir, debido a la edad avanzada de Abraham y su esposa. Pero pese a todo, él vuelve a creer en Dios. Y la promesa de Dios finalmente se cumple: Abraham y Sara tienen un hijo al que llaman Isaac. Dios premia con el hijo la fe inquebrantable del patriarca que aprendió a esperar en él, aun contra toda esperanza.



Pero el momento más dificil de la vida de Abraham llega cuando Dios pone a prueba su fe y su confianza, y le pide que le ofrezca su hijo único en sacrificio:
"¡Abraham!, le dijo. Y él respondió: Aquí estoy. Entonces Dios le siguió diciendo: toma a tu hijo único, el que tanto amas, a Isaac, ve a la región de Moria, y ofrécelo en holocausto sobre la montaña que yo te indicaré". (Gn 22, 1-2).
¡Qué palabras tan dificiles de comprender! ¿Cómo podía ser que Dios, el Dios único y verdadero, también quisiera que se le ofrecieran sacrificios humanos como los demás dioses de los paganos? ¿Cómo podía ser que Dios le quitara aquello que le había dado como fruto de una promesa? Pero la fe de Abraham no vacila. Él cree en Dios a pesar de lo incomprensible que le resultan sus mandatos.



A la mañana siguiente partió con su hijo y dos criados, tomando todo lo necesario para el sacrificio. Al tercer día llegaron al lugar indicado por Dios y comenzaron a subir la montaña. Abraham recogió las leñas que necesitaba y las cargó sobre su hijo. En el camino, Isaac preguntó:
"¿Dónde está el cordero que ofreceremos? A lo que su padre respondió: Dios proveerá el cordero para el sacrificio.
Cuando llegaron al lugar, Abraham erigió un altar, dispuso la leña, ató a su hijo Isaac y lo puso sobre la leña del altar. Luego levantó su mano y tomó el cuchillo para inmolar a su hijo. Pero el ángel del Señor lo llamó desde el cielo: ¡Abraham, Abraham!... No pongas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas ningún daño. Ahora sé que temes a Dios, porque no me has negado ni siquiera a tu hijo único. Al levantar la vista, Abraham vió a un carnero que tenía los cuernos enredados en una zarza. Entonces tomó el cordero y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo" (Gn 22, 9-13).


 Abraham comprendió que el Señor es un Dios bueno, que no quiere la muerte de los hombres, que sus designios se presentan a veces como muy misteriosos pero que vale la pena guiarse siempre por su Palabra, confiar y creer en él.
Los descendientes de Abraham se fueron multiplicando a lo largo de los años. Esta fe que nació en el corazón de Abraham el primero de los patriarcas, fue transmitida a través de las generaciones. A partir de él comenzó a formarse un gran pueblo, que junto con la fe en el único Dios heredó la promesa que el Señor había hecho a Abraham: una descendecnia numerosa y la posesión de la tierra.


El significado del nombre Isaac: es "Dios nos sonríe"

A través de los siguientes pasajes bíblicos, investigamos, leemos y realizamos una breve reseña:

1- El nacimiento de Isaac: Gn 21, 1-8
2- El sacrificio de Isaac: Gn 22, 1-19
3- El matrimonio con Rebeca: Gn 24, 64- 67
4- La renovación de la alianza: Gn 26, 23- 25

Reflexionamos juntos...


JACOB Y EL PUEBLO DE ISRAEL

Isaac se casó con Rebeca. Tuvieron dos hijos gemelos que nacieron uno inmediatamente después del otro, tanto que el segundo venía aferrado del talón de su hermano. El primero se llamó Esaú, y el segundo Jacob.
Esaú, el primogénito, era el preferido de su padre. Era un hombre de campo, cazador, de caracter fuerte y enérgico. Jacob era más débil que su hermano y se dedicaba a cuidar las ovejas.
Ambos hermanos crecieron en la fe de sus padres, confiando en la promesa hecha por Dios a Abraham y que fue transmitida a través de las generaciones. Era obvio que esta promesa sería heredada por Esaú, el mayor de los hijos, quien a la muerte de su padre se convertiría en el nuevo patriarca.

Un día, cuando Isaac era ya viejo y no podía ver, llamó a Esaú y le dijo: "vé al campo y caza algún animal para preparar una comida. Luego te bendeciré para que seas mi heredero". Rebeca, la madre, escuchó las palabras de su esposo y mientras Esaú estaba en el campo, tomó a Jacob y lo preparó para que ocupara el lugar de su hermano. Como Esaú era velludo y fuerte y Jacob lampiño, Rebeca cubrió el cuerpo de su hijo con piel de cabrito y lo mandó a donde estaba su padre, llevandole un plato de lentejas.
Isaac no reconoció el engaño. Después de probar la comida, bendijo a Jacob en lugar de Esaú.


Jacob hizo trampa y robó la bendición de su padre. Esto era algo muy serio, porque una vez dada la bendición ni el mismo Isaac podía retirarla. Jacob tuvo que irse de su casa a vivir en un país lejano. Allí recorrió un largo camino de dolor y obediencia y descubrió paso a paso lo que Dios quería de él.
Jacob se fue a vivir a la casa de su tío Labán, quien en un principio parecía amable y hospitalario, pero luego engañó a Jacob burlándose de él.
Después de un tiempo, Jacob decidió volver a su casa para hacer las paces con Esaú. Estaba preocupado por lo que podría suceder cuando se encontraran.
Una noche, durante su viaje, algo muy extraño le sucedió a Jacob: un hombre se apareció a mitad de la noche y luchó con él hasta el amanecer.
Era más fuerte y le quebró la pierna durante el combate. El extraño dijo a Jacob: "déjame ir porque ya está amaneciendo. Pero Jacob le contectó: No te soltaré si antes no me bendices. El otro le preguntó: ¿Cómo te llamas?. Jacob, respondió. Él añadió: en adelante no te llamarás Jacob, sino Israel, porque has luchado con Dios y con los hombres y has bencido. Jacob le rogó: Por favor, dime tu nombre. Pero él respondió: ¿Cómo te atreves a preguntar mi nombre?. Y allí mismo lo bendijo" (Gn 32, 27-30).
Dios se manifestó infinitamente misericordioso con él y lo hizo padre de doce hijos, quienes dieron origen a las doce tribus del pueblo de Israel: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Dan, Neftalí, Gad, Aser, Iscar, Zab, José y Benjamín. Cada tribu ocupó una porción de la tierra prometida e intentó vivir fiel a la alianza de amor que Dios había hecho con sus padres.

- Respondemos:
¿Con quién lucha Jacob? ¿Contra sí mismo? ¿Contra Dios?

- Para profundizar:
Gn 25, 27-34
Gn 27, 1-38
Gn 29, 30-31

- Reflexionamos:



jueves, 25 de junio de 2015

Unidad 2

ABRAHAM, EL HOMBRE QUE CONFIÓ EN DIOS.



Con él comienza la historia del pueblo de Israel.
Abraham era un pastor seminómade que vivía en la ciudad de Ur de Caldea, al sur de la Mesopotamia, junto a su mujer Sara, su familia y sus pequeños rebaños de cabras y ovejas. Era el jefe de su clan, y se trasladaba con su gente de una zona a otra en busca de mejores pasturas para los animales.
Todas las religiones de los pueblos de la antiguedad eran politeístas: los hombres creían en la existencia de varios dioses, a los que acudían para pedir cosas distintas. Abraham conocía estas grandes religiones, pero algo maravilloso pasó un día en su vida: Dios, el Dios único y verdadero, lo llamó y lo invitó a una gran aventura:
"El Señor dijo a Abraham: Deja tu tierra natal y la casa de tu padre y ve al país que yo te mostraré. Yo haré de ti una gran nación y te bendeciré; engrandeceré tu nombre y serás unas bendición (...) y por ti serán bendecidos todos los pueblos de la tierra.
Abraham partió como Dios se lo había ordenado (...) tomó a su esposa Sara, a su sobrino, Lot, con todos los bienes que tenía y todas las personas que había reunido, y se encaminó hacia la tierra de Canaán" (Gn 12, 1-5).


Actividad:
El apóstol Pablo en el Nuevo Testamento hace reiterados elogios a la fe de Abraham. Lean Rom 4, 18-25 y hagan una síntesis de las características de la fe de Abraham.

Abraham deja todo lo que tiene y se dirige hacia un lugar incierto apoyado solamente en la confianza en ese Dios que le habló. Esta actitud de fe  la mantiene a lo largo de toda su vida, aun en medio de pruebas y dificultades. Él confía en Dios y se pone en camino, es el primero en creer, por eso es llamado "el padre de la fe" o "padre de todos los creyentes".
Cuando Abraham y su gente llegaron a la tierra prometida por Dios, se establecieron sucesivamente en distintas ciudades. Abraham era allí un extranjero. Las cosas no fueron fáciles en su vida. Fue expulsado de algunos lugares en donde se asentaba para dar mejores pastos a sus animales, lo acecharon muchos peligros durante las marchas, y además era ya un hombre viejo y no tenía descendencia porque su mujer era estéril. Sin embargo, Abraham confió en Dios y fue un hombre profundamente religioso.
Dios le había prometido que sería padre de un gran pueblo. ¿Quienes serían sus descendientes a los que Dios les prometía esa tierra en herencia?.
"Yo soy el Dios todopoderoso. Camina en mi presencia y sé irreprochable. Yo haré una alianza contigo... Tu serás el padre de una multitud de naciones. Y ya no te llamarás más Abram: en adelante tu nombre será Abraham, para indicar que yo te he constituido padre de una multitud de naciones. Estableceré una alianza contigo y con tus descendientes a través de las generaciones. Mi alianza será una alianza eterna y así yo seré tu Dios y el de tus descendientes. Yo te daré en posesión perpetua a ti y a tus descendientes esta tierra donde ahora resides..." (Gn 17, 1-8)
"Señor, respondió Abraham, ¿Para qué me darás algo si yo sigo sin tener hijos? Dios lo llevó afuera y le dijo: Mira hacia el cielo y si puedes cuenta las estrellas. Y añadió, así de grande será tu descendencia. Abraham creyó en el Señor, y el Señor se lo tuvo en cuenta para su justificación" (Gn 15 2-6)


Actividad Grupal: Luego de la lectura del libro, escriban una oración por la paz de todos los hombres donde le piden a Dios el don de la unidad en el amor.

¡Assalamu álaikom!
¡Shalom áleikhem!
¡La paz sea con ustedes!

Estos son los saludos de las tres religiones (cristianismo, judaísmo e islamismo). Esperemos que se hagan realidad y se depongan las armas para vivir en la paz de Dios.

miércoles, 17 de junio de 2015

¿Qué es la adolescencia?

Hasta ahora sólo conocíamos el mundo de la niñez. Nuestra vida se desarrollaba en las aguas tranquilas de la infancia. Quizas con ciertos cambios a nuestro alrededor, algunos que nos gustaron y otros que no. Pero todo transcurría en el entorno calmo de la vida de un niño o de una niña, tratados como tales. Pero un día, algo comenzó a gestarse en nuestro interior, como una voz que nos llamaba y nos invitaba a salir de la infancia y a ponernos en camino hacia una realidad distinta. ¿Por qué tenemos que dejar ese mundo cálido de la niñez? ¿Hacia dónde se nos invita a caminar? ¿Cuál es la realidad que nos espera? ¿Qué peligros y amenazas tendremos que enfrentar? ¿Quién nos protegerá en este camino?

Leamos los siguientes textos:

"Es el momento del descubrimiento de sí mismo y del propio mundo interior; el momento de proyectos generosos; momento en el que brota el sentimiento del amor, así como los impulsos biológicos de la sexualidad, del deseo de estar juntos; momento de una alegria particularmente intensa, relacionada con el embriagador descubrimiento de la vida. Pero también es a menudo la edad de los interrogantes más profundos, de búsquedas angustiosas, incluso frustrantes, de desconfianza de los demás y de peligrosos repliegues sobre sí mismos; a veces también la edad de los primeros fracasos y de las primeras amarguras..." (Juan Pablo II)

"La adolescencia es incertidumbre. El adolescente debe dejar de ser niño para resucitar a otra cosa, acaso un hombre, acaso una mujer, pero sin saber cómo, por qué y las más de las veces para qué".

"... Este momento de la vida de ustedes en que se juega hoy lo que será su futuro, se manifiesta como una invitación a querer ser lo que son llamados a ser, y a poner en práctica los medios para lograrlo mediante su esfuerzo personal... Para que ustedes crezcan verdaderamente, deben decidirse a aceptar el trabajo de hacerse hombres y en la medida que se moldeen van a sentir la alegría que produce la satisfacción interior de vivir de acuerdo a su misión".


Respondamos:
- ¿Con qué frases te sentis más identificado?
- ¿por qué la adolescencia es un tiempo importante en la vida?
- ¿qué opinás de la frase "la edad del pavo"?
- ¿Cuál es el sentimiento que vive con más fuerza en tu corazón?

No basta con mirar las cosas que tengo ni las que hago para poder definir quién soy. No basta escuchar lo que los otros dicen de mí, lo que opinan mis padres y mis amigos ¡Soy eso y mucho más! ¡Cuántas cosas se esconden en mi corazón, cosas que nadie conoce o entiende... cosas que de a ratos yo también desconozco! Soy mucho más de lo que pienso, soy mucho más de lo que siento, soy mucho más de lo que sueño... 

Actividad Nº1: La Historia de mi Vida 

Los invito a meditar y profundizar lo que estás viviendo en este momento de tu historia, a compartirlo junto a tus compañeros y descubrir el sentido que tienen las cosas que les pasan. Lo haremos escuchando otras historias, otras vidas que arrojen luz sobre las nuestras: "La Historia de los Patriarcas".

¿Quienes son los Patriarcas?
Llamados por Dios para guiar a su pueblo.
Desde el principio de la historia humana, Dios autorizó al hombre perfecto a cuidar de la Tierra y tener en sujeción a sus criaturas. (Ge 1:26-28.) Después de la rebelión del hombre, en particular a partir del Diluvio, se desarrolló y consolidó un sistema patriarcal de administración. Dirigía y administraba la vida familiar y la propiedad, e imponía normas de conducta.
Los Patriarcas iban en un camino recto y honesto con Dios. Al ir en un sendero recto hacia la voluntad de Dios, los Patriarcas iban directamente hacia la esencia de Dios.
De las acciones de cada uno de los Patriarcas, aprendemos un aspecto diferente para el servicio al Todopoderoso, debido a que cada uno de ellos ilumina de una manera característica que debemos tratar de incorporar a nuestras propias vidas.

jueves, 11 de junio de 2015

Presentación del Blog

Un cálido saludo de bienvenida a los alumnos de 2° Año del Colegio María Auxiliadora. Así nos conocimos y presentamos:








Luego de conocernos un poquito, reflejamos nuestros deseos como grupo para este año 2015...







Resumen de anhelos representados en el pizarrón:






Pasamos una mañana amena, alegre y cargada de ganas de seguir en este camino que nos abre 2° año. Gracias a Nuestra Auxiliadora por bendecir este momento de encuentro.